Philip Zimbardo:
Desde pequeño, siempre creí en el poder de la situación para moldear a las personas, para bien o para mal. Mi experimento es como una tragedia griega: ¿qué pasa si pones a buenas personas en un lugar malvado? ¿Las buenas personas dominan y cambian la maldad del lugar, o bien el mal lugar corrompe incluso a los buenos? El experimento de Milgram, que precedió al mío, tenía que ver con el poder de la situación, pero con una autoridad fuerte que presionaba a alguien para que hiciera daño a otra persona.
Eduard Punset:
Recordémosles un poco a los espectadores cuál era la esencia del experimento de Milgram…
Philip Zimbardo:
Claro. En el experimento de Milgram participó una cifra muy importante de personas, unas 1000, en los Estados Unidos, con unas edades comprendidas entre los 20 y los 50 años. No eran estudiantes, sino ciudadanos corrientes. Mayoritariamente hombres. Para resumir, el experimentador les decía a los participantes: «queremos ayudar a mejorar la memoria de la gente. Lo haremos del siguiente modo: tú serás el profesor y él el aprendiz, y cuando haga algo bien, perfecto; pero, cuando se equivoque, le aplicarás descargas eléctricas, porque queremos ver si así mejora el aprendizaje». Todo arrancaba con una buena ideología: que la ciencia quería ayudar a mejorar la memoria, así que los participantes creían que hacían algo bueno. Había un aparato con interruptores para activar las descargas, y la primera que supuestamente se aplicaba (porque el aprendiz era un actor en realidad) era de 15 voltios. A partir de ahí cada incremento era de 15 voltios: 15, 30, 45… pero de repente, al llegar a 100, el actor empezaba a gritar desde la otra habitación: «lo dejo, no puedo más»… Si el participante era bueno, se giraba hacia el experimentador y le decía: «señor, ¿quién será responsable si le pasa algo?» La respuesta era: «Yo me responsabilizo, soy el experto, tú tienes que continuar». Y ahora eran 100, 200 voltios… El otro gritaba y gritaba… Y así hasta los 450 voltios, el máximo.
Eduard Punset:
Suficiente para matar a alguien, casi.
Philip Zimbardo:
Bueno, por lo menos para dejarle inconsciente. Al llegar a 375, se oía un grito y luego silencio. Y el participante decía: «señor, algo va mal». Pero se le respondía: «tienes que continuar». Milgram preguntó a cuarenta psiquiatras qué porcentaje de ciudadanos estadounidenses creían que llegarían a aplicar 450 voltios. Su respuesta fue que el 1%, solamente los sádicos. Sin embargo, se equivocaron. ¡Dos de cada tres personas llegaron hasta el final! Incluso si el otro chillaba, incluso si decía: «¡quiero marcharme, ¡tengo problemas de corazón!». Esto se llama obediencia ciega a la autoridad. El experimento demostró que, desde pequeños, se nos enseña a obedecer a la autoridad. Y normalmente la autoridad es buena: los padres, el cura, el rabino… pero no sabemos qué hacer cuando alguien bueno se vuelve malo: cuando un profesor es cruel con los estudiantes, o un padre abusa de sus hijos… Y Milgram demostró que la mayoría de las personas podían cruzar fácilmente la línea que separa el bien del mal, con buenas intenciones, y decir: «estoy ayudando a esta persona», pero le ayudaban matándole.
http://www.redesparalaciencia.com/wp-content/uploads/2010/04/entrev54.pdf
Mitología y significado astrológico de objetos del cinturón de Kuiper y el disco disperso.
Mostrando entradas con la etiqueta (19521) Chaos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta (19521) Chaos. Mostrar todas las entradas
sábado, 6 de octubre de 2012
jueves, 6 de octubre de 2011
La luna de (90482) Orcus, la vida y la muerte a medida que varían las circunstancias externas
Vanth, la luna de (90482) Orcus, se descubrió en noviembre de 2005 y recibió su nombre oficial en abril de 2009.
Vanth es una semidiosa de la mitología etrusca, encargada de guiar a los muertos hasta el mundo subterráneo. Con frecuencia aparece en las pintadas de las tumbas y sarcófagos representada con alas y una antorcha. Junto a ella, a menudo está Caronte, guardia del mundo subterráneo.
"Imparable" (2010)
Al final de la película "Diamante de Sangre" (2006) hay una escena representativa de (90482) Orcus en el punto de reposo de la casa 2, cuando Danny Archer reevalúa la seriedad de la herida en relación al contexto de la huída (Orcus) y acaba por ceder el diamante a Solomon (punto de reposo de la casa 2).
En el año 2009 apareció la película "La decisión de Anne" (2009), que --junto con (19521) Chaos-- trata el tema central de (90482) Orcus: la vida y la muerte a medida que varían las circunstancias externas.
Etiquetas:
(19521) Chaos,
(90482) Orcus,
luna/satelite,
mitología,
plutino
miércoles, 30 de julio de 2008
(19521) Chaos, las leyes espirituales que garantizan el libre albedrío y la libertad individual
(19521) Chaos es un objeto del cinturón de Kuiper que se descubrió en noviembre de 1998, aunque existen capturas fotográficas,
previas al descubrimiento, que se remontan a diciembre de 1996, noviembre de 1993 y octubre de 1991. Recibió su
nombre oficial en el año 2002 [Caos, en español]. Tiene un
perihelio de 40.9 UA y un afelio de 50.3 UA. Tiene un diámetro aproximado de 600 km. Según la Teogonía, en los inicio se encontraba Caos (término que literalmente significa "muy abierto"). Caos era el espacio oscuro y vacío a partir del cual aparecieron los primeros entes de la existencia. Poco después, tras Caos, apareció Gaia, la Tierra.
La hipótesis de Gaia, construida por James Lovelock y Lynn Margulis, sitúa al mundo como un superorganismo y ofrece una explicación de la autoorganización a escala global en términos de cambio y estabilidad.
(19521) Chaos tiene una comprensión profunda de las leyes espirituales que garantizan el libre albedrío y la libertad individual, al igual que en el libro "El poder de elegir" (Annie Marquier, 1991), o la película "El príncipe de Egipto" (1998), "Spirit. El corcel indomable" (2002), o al igual que en la wicca, una religión contemporánea fundada en 1953, cuyo principio fundamental se resume en "Haz lo que quieras, mientras no perjudiques a nadie.":
"La rede wicca es una regla que significa "no perjudicar". Cuando haga magia, cumpla esta regla estrictamente. En particular, la rede implíca no hacer daño, herir, controlar o abusar de otra persona intencionadamente. No perjudicar también se refiere a la no manipulación del libre albedrío de los demás." (Gwinevere Rain, 2002; "La magia de los encantos")
" '¿Puedo hacer un hechizo sobre otra persona?', se estará preguntando. Claro que puede, pero cuidado... ¡porque hay algunas cosas de las que debería estar al tanto primero! Si un pariente o un amigo está enfermo, lo lógico sería hacer un hechizo curativo, pero antes de hacerlo, asegúrese de que la otra persona le da su permiso. [...] Los wiccans creen en el libre albedrío. Si lanzase un hechizo sobre otra persona sin su permiso (incluso un hechizo curativo), estaría invadiendo su propia voluntad, lo cual sería perjudicial. Si la otra persona no quiere que le hagan un hechizo curativo, ella se lo pierde, pero también es su decisión." (Gwinevere Rain, 2002; "La magia de los encantos")
En el año 2002, en España se aprobó la ley 41/2002 de autonomía del paciente, que garantiza al paciente la información médica y establece que, si el paciente es mayor de 12 años, no puede ser medicado sin su consentimiento.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
